A pesar de las numerosas investigaciones sobre el cáncer durante décadas, todavía se desconocen la mayor parte de las causas de los tumores en los niños.

La incidencia del cáncer en los niños es de 140 casos nuevos al año por cada millón de niños menores de 15 años. Además, las técnicas avanzadas de diagnóstico y el tratamiento han aumentado las opciones de supervivencia de estos niños hasta el 76 por ciento.

Existen diferentes señales que pueden alterar a los familiares que el niño puede padecer cáncer. Las alteraciones físicas más frecuentes suelen estar localizadas en el cuello o en el abdomen. Aunque existen distintos tipos de cáncer, el 85 por ciento de todos los cánceres infantiles presentan síntomas parecidos. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Anemia acompañada de sangrados y exceso de hematomas
    Dolores de cabeza, alteraciones del sueño y conducta
    Fiebre prolongada y sin causa aparente
    Dolor de cabeza persistente, acompañado de vómitos nocturnos
    Hinchazón y masa abdominal anormal
    Fatiga, pérdida de peso, palidez
    Ganglios linfáticos inflamados
    Infecciones frecuentes

Cuanto antes se diagnostique el cáncer, más eficaz será el tratamiento de la enfermedad. Por ello es imprescindible que los padres acudan a un médico especializado si el niño tiene varios de los síntomas mencionados.

Con Información de la Sociedad Americana contra el Cáncer.