El lupus eritematoso sistemático es una enfermedad crónica, afecta el sistema inmunitario atacando cualquier órgano o tejido. La causa es desconocida pero afecta en mayor proporción a mujeres, es rara en niños y adolescentes, especialmente en menores de 5 años.

El diagnóstico es complejo ya que los síntomas son muy diversos e inestables. Los síntomas más comunes son: Dolor muscular, fiebre, articulaciones, dolor de estómago, problemas en riñones, malestar, artritis, pérdida de peso y fatiga extrema.

El lupus puede ser leve hasta mortal dependiendo de cuales órganos son afectados por esto es de vital importancia el diagnóstico oportuno.

El tratamiento en niños y adultos consiste en corticoesteroides para prevenir y detener las complicaciones del lupus al suprimir el sistema inmune, anti-inflamatorios no esteroides para controlar los dolores y el cuidado de posibles infecciones o tumores.

En la actualidad, gracias al diagnostico y tratamiento oportuno, el pronóstico del lupus ha aumentado logrando una supervivencia superior al 75%.

Los especialista recomiendan procurar que el niño mantenga un estilo de vida saludable, llevar una dieta sana, equilibrada y baja en sal, medidas de higiene para evitar infecciones y evitar la exposición solar.