La neumonia, diarrea, malaria y desnutrición son algunas de las enfermedades con la tasa más alta de muerte entre menores, incluso mayor que otras más complejas como el cáncer. Las 4 enfermedades son curables y no requieren de un tratamiento costoso, sino del cuidado de los padres y la atención oportuna de un médico.

Neumonía: Es una infección en los pulmones y la responsable principal de la muerte de niños menores de 5 años. Requiere seguir el tratamiento adecuado y atender los síntomas en cuanto se presentan. La vacuna contra el neumococo permite proteger a los pequeños con mayor seguridad para evitar que se contagien.

Diarrea: Las principales causas para la diarrea son las infecciones gastrointestinales, resfriados, antibióticos y el exceso de fruta o jugo en su dieta diaria. Es recomendable consultar lo antes posible a un pediatra para que indique cómo se debe de actuar y como mantener al pequeño hidratado, la deshidratación es la principal causa de muerte a raíz de la diarrea.

Malaria: Sus síntomas son similares a los de la neumonía, un diagnóstico erróneo puede llevar a un tratamiento inadecuado. Es altamente contagiosa en regiones con mosquitos infectados, prevenirla es simpe, con el uso de mosquiteros en las puertas y ventanas.

Desnutrición: Es muy importante que durante los 6 primeros meses de vida se alimente con leche materna y posteriormente se le dé una dieta rica en nutrientes a los pequeños, principalmente hierro y ácido fólico. Si no se consume en las cantidades adecuadas en los primeros 3 años de edad, la deficiencia de hierro, además de ocasionar anemia, puede alterar el comportamiento y el aprendizaje de por vida.